De la desobediencia a la agilidad

De la desobediencia a la agilidad

Pensar diferente es la forma de aportar valor.

Me siento feliz por la transformación que está experimentando Recursos Humanos aunque me sigue pesando que las propuestas centradas en las personas tuviesen su origen en los departamentos de diseño o en los de desarrollo de software mientras nosotros, los responsables de gestionar el principal activo del negocio, actuábamos como meros gestores de tareas.

La estrategia y la agilidad se convierten en los aprendizajes más importantes sobre los que recursos humanos debe ponerse al día y muchas empresas están formando a sus equipos a través de metodologías de innovación como por ejemplo Design Thinking. que según Tim Brown – de Ideo-  es un enfoque más colaborativo y orientado a las personas que permite abordar un amplio abanico de desafíos modernos.

En el caso de recursos humanos, se centra en la experiencia del empleado y les permite reinventarse y migrar hacia la agilidad, algo totalmente novedoso para figuras acostumbradas a obedecer al proceso.

Hoy en día son las ideas las que están creando la estructura organizativa, conocer con que mentalidad van los empleados a trabajar y saber si esta forma de pensar y actuar es la deseada, no solo impacta en interno sino también hacia la percepción exterior, es decir, también al cliente final. En este sentido los líderes de las empresas empiezan a entender la relevancia de contar con gestores de conocimiento e innovación en la gestión del talento y la cultura interna.

Desde B2Talent estamos aportando los saberes que hemos desarrollado en el mundo emprendedor, e incluso adaptando parte de la metodología Agile que conocemos de los equipos de tecnología a recursos humanos. A través de talleres experienciales y propuestas prácticas desarrolladas en un lenguaje cercano y comprensible ayudamos a los equipos que se estén transformando a desarrollar nuevas habilidades y competencias, centradas fundamentalmente en un cambio en la forma clásica de pensar, es decir, en una nueva forma de aportar valor en coherencia a la estrategia del negocio.

Para saber más, te invitamos a contactarnos http://b2talent.es/contacto/

 

 

 

 

De casa okupa a hub de emprendimiento

De casa okupa a hub de emprendimiento

En la carrera tuvimos asignaturas de psicología ambiental y psicología social o de grupos, pero siempre desde una visión teórica centrada en la investigación, que se aleja de la puesta en escena que emerge en el sistema laboral actual y, como buena estudiante, me lo aprendí solo para «soltarlo» en el examen porque carecía del sentido y la visión práctica que hubiese despertado mi interés. No se nos formó para entender cómo el espacio y su diseño interfieren en las relaciones profesionales y actualmente es clave para desarrollar proyectos de cultura laboral y poner en marcha comunidades colaborativas.

Fue tras regresar de Berlín cuando empecé a conectar aprendizaje e innovación con arquitectura y diseño para construir comunidades de talento apoyándome en el espacio.

De Berlín me traje ideas, emociones y experiencias de contacto con los espacios cargados de historia e historias individuales. Fue tras visitar algunas casas ocupas y edificios rehabilitados con otros finescomo fábricas o viejos cines transformados en espacios culturales– cuando intenté entender su aplicación en la enseñanza o incluso si podría ser una tendencia que marcase los negocios. Lejos de ser visionaria de algo, los espacios de emprendimiento en coworking, universidades y escuelas de negocios me han dado la razón a lo que por aquel entonces, a mi misma me sonaba como algo improbable y más bien loco. Estábamos en 2010 en medio de una de las crisis globales más acusadas que vivía nuestra economía y yo trabajaba como consultora de reclutamiento conviviendo a diario con cese de empresas, despidos y una durísima supervivencia que nos obligaba a competir para alcanzar objetivos.

La cultura laboral era objeto de los manuales corporativos y se desarrollaba desde departamentos de marketing y comunicación, por lo que a recursos humanos le quedaba bastante a desmano y, a los empleados… a años luz de representarles. Seguíamos obedeciendo a la estructura organizativa para construir ideas mientras que hoy en día hacemos justo todo lo contrario y son las mentes de las personas las que diseñan los entornos.

Sería un año después (como Responsable de Reclutamiento y employer branding de L´Oréal) cuando empezaría a darme cuenta de cómo en open space y espacios compartidos mejora el trabajo con clientes internos y se hace posible la convivencia de equipos multidisciplinares y muchas veces incluso multimarca. En el gran consumo, la marca blanca sentaría un antes y un después en las negociaciones comerciales y se tendría que arañar la cuota de mercado con algo más que el prestigio de la empresa, el análisis del punto de venta y la experiencia de compra se convertirían en las palancas a través de las cuales se lideraría el mercado y las experiencias de clientes se trasladarían a la sede en forma de proyectos experimentales para poder explorar el producto inmersos en el espacio. Las 29 marcas del grupo estaban formadas por equipos con personalidad propia y el lugar de trabajo y las salas de reuniones eran un reflejo. El marketing que como buena escuela te enseña L´Oréal, se trasladaba desde el punto de venta a los espacios de trabajo para provocar experiencias sensoriales que ayudaban a potenciar las historias de las marcas, sus valores y su life style. Y todo ello para mí era la clave del éxito en el reclutamiento.

El arte de la guerra “por el talento”

El arte de la guerra “por el talento”

El arte de la guerra “por el talento

Destinamos desorbitados presupuestos en las webs corporativas, sofisticados software de reclutamiento o jobposting activos en todos los portales de empleo. Eso por no hablar del presupuesto que nos dejamos participando en eventos, o en premios “best place to” … o a golpe de talonario desajustando salarios.

Parcheamos los departamentos de recursos humanos y la gestión de personas con acciones cortoplacistas de dudosa rentabilidad, ante la incredulidad (pereza o egoísmo) de invertir en estrategias a largo plazo que dejen a merced del tiempo nuestra vanagloria.

Y sin embargo nos cuesta hacer un acto de fe en que la “batalla por el talento” se esté librando con foco en otras motivaciones, donde la principal ventaja competitiva para atraer y retener al nuevo talento resida en activar la cultura laboral.

Para ello necesitamos expertos en talento, empleo, branding, comunicación y tecnología con capacidad de combinar reclutamiento, estrategia y creatividad para hacer visible, única y competitiva la cultura laboral y, tener opciones de disputar la “Batalla por el Talento”.

«El arte de la Guerra» (Sun Tzu)

I

Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo; aguardar para descubrir la vulnerabilidad del adversario significa conocer a los demás.

II

La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario.

III

«…lo verdaderamente deseable es conocer el mundo de lo sutil y darte cuenta del mundo de lo oculto, hasta el punto de ser capaz de alcanzar la victoria donde no existe forma».