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La jornada en The Place, el espacio de innovación experimental de The Valley, nos brindó la oportunidad de conocer las tecnologías inmersivas – excelente explicación en este artículo de Juanma Varo https://thevalley.es/blog/8-tecnologias-inmersivas-deberias-conocer/ –  y su aplicación práctica en los negocios a través de 3 ponencias de InMediaStudio, Acciona y Mc Graw Hill, tras las cuales pudimos explorar la tecnología y vivir la experiencia de primera mano.

Por otro lado, fue una invitación a la reflexión sobre el porqué de poner en marcha estas tecnologías haciendo frente al impacto bajísimo que producen algunos proyectos donde no se justifica el gasto que deriva de su aplicación. En esta línea, José Luis Navarro CEO de InMediaStudio intentó trasladar una visión más allá de su conocimiento tecnológico que alude a la perspectiva humanista donde el concepto de “human centricity” adquiere relevancia.

En palabras de José Luis: “La única razón de aplicar tecnología es generar emociones”; “hay que contarle al mundo que lo único que en breve nos va a diferenciar de las máquinas es el conocimiento de uno mismo desde el punto de vista emocional” por ello “necesitamos gente que analice quienes somos y de importancia a la esencia del ser humano”. Aunque lamentablemente no todos los asistentes compartían interés o podían entender la trascendencia de lo que estaba contando, expuso abiertamente su inquietud a la hora de afrontar proyectos de innovación bajo un trasfondo de física cuántica haciendo hincapié en conceptos como sincronía, equilibrio y movimiento, con lo que a mi ya me tuvo ganada desde el inicio.

No puedo estar más de acuerdo con la idea de que hay que hacer ver a las personas que la tecnología no es un enemigo que viene a quitarnos el empleo o que llevar un robot a un evento no sea considerado como un proyecto innovador. Además, no puedo estar más de acuerdo con el mensaje de que las personas deben actualizarse y evolucionar por si mismas estando convencidas que solo la parte emocional nos llevará a generar valor en las vidas y los negocios y, afortunadamente, aquí radica nuestra diferencia respecto al temido “robot”.

Tenemos que ser conscientes de la evolución exponencial de la tecnología y tratar de adaptar nuestro conocimiento y talento a las nuevas tendencias, por lo que no vale asentarse cómodamente en la visión tremendista de que no hay nada que hacer para evitar que algunos de nuestros empleos desaparezcan y empezar a poner en marcha un plan que nos sume al carro de la innovación y nos permita aportar valor de mano de la tecnología convirtiendo este argumento en la oportunidad que puede mejorar nuestra vida personal y profesional.

…Pero entender que tenemos la “capacidad de crear el futuro” es un reto no apto para quienes viven cómodamente anclados al pasado y sin interés hacia el cambio…

Este es justo el tipo de profesional contrario al “maker” que tienen una alta capacidad para crear e imaginar y que es el perfil que buscamos integrar en los proyectos con tecnologías inmersivas que suponen una nueva puerta para visualizar el mundo de manera diferente. Pasar del mundo físico al mundo digital a través de IoT, 3D, ciencia de datos o “mixed reality” se traduce en negocio y justifica la inversión en el desarrollo y aplicación de la tecnología.

Por ello no hay que cegarse por la tecnología si no apoya un beneficio claramente para el ser humano y hay que tratar de poner en conjunto la perspectiva tecnológica y humanista para que cualquier persona vea una posibilidad real de reciclarse y asuma sin miedos la llegada de una nueva realidad o de una manera diferente de estar en el mundo.

#Techieforlife by Sara

Imágenes en The Place explorando tecnologías inmersivas 10/07/18

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