Lo único que necesitas saber es ¿para qué?

Nuestra sociedad en plena transformación ha empezado a dar importancia a lo invisible, lo intangible, lo que no es fácilmente observable, lo que está implícito, lo que pertenece al campo cuántico de cada quien. Me refiero a una nueva forma de atención a cuestiones aspiracionales, evocadoras, inmateriales, que sin embargo se experimentan, se intuyen, se entienden desde el lado emocional y no desde el racional, basadas en sensaciones que crean experiencias y muchas de ellas solo se perciben porque fueron archivadas a nivel inconsciente – que diría Jung-.

BIENVENIDOS A LA ERA DEL ¿PARA QUÉ?

 

¿Para qué hago lo que hago? ¿Con qué propósito? ¿Cuál es mi misión? ¿Qué es lo que realmente me importa? ¿quién soy? ¿para qué soy? y ¿para estoy?

Cuestiones difíciles de responderse, que la transformación de la sociedad nos impone. Nos está retando para que trabajemos en todo esto que está y tenemos… pero que está y lo tenemos en un plano más oculto, es decir, nos está exigiendo trabajar el autoconocimiento como forma de alcanzar lo único que aún se mantiene inmutable: alcanzar la felicidad.

La respuesta a la vida, el universo y todo. La Guía del autoestopista galácticode mis películas de culto…

Desde el branding actual se resume todo en valores, para llegar a nuestro consumidor necesitamos conocer el deseo individual que llamamos insight y así acertar con sus motivaciones, ofreciéndole lo que sea importante y le resulte preferente.

Los equipos de alto rendimiento, las organizaciones y startups han tomado el propósito como la única vía de supervivencia y, el emprendedor o cualquier otro profesional con ánimo de evolución…misma opción.

La agilidad se fundamenta en valores y los equipos de tecnología no solo tendrán que transformarse e hibridarse para convertirse en multidisciplinares, sino que tendrán que actuar acorde a unos principios que son el eje central del manifiesto ágile.

En la actividad relacional profesional, dícese networking, se vende con el fondo y no con las formas. Ya puedes tener el mejor elevator pitch que, sin valores ni para qué, lo que dices no se lo llevará el viento…se lo llevarán otros. Allá tú si crees que es mejor apostar por “el showman” que ponerle alma a tu negocio.

Desde el enfoque al talento más que nunca se hace necesario descubrir el para qué oculto en las personas, para poderles empoderar en su trabajo y diseñar un plan coherente a sus pasiones, que sea la base de su desarrollo y logre retener a los profesionales alineados al propósito y que persiguen trascender al negocio y “dejar poso”.

…siendo fiel a mi “para qué”